COLUMNA ÍNFULAS: “Tamaulipas, pieza clave en una guerra que ya se había ganado…”

Por: Luz Elena Hernández.
Comunicadora y Abogada | Fundadora de Altiplano al Día | Autora de Ínfulas, Columna de análisis político y jurídico.
Después de aparecer en los titulares nacionales por la violencia y la inseguridad, Tamaulipas vuelve a ser noticia, “por suerte”, hoy es por una razón que vale la pena destacar.
El estado se convertirá en uno de los ejes estratégicos de la nueva ofensiva sanitaria del Gobierno de México para combatir al gusano barrenador mediante la liberación aérea de millones de moscas estériles que serán dispersadas desde territorio tamaulipeco hacia el sur del país. Una estrategia que, paradójicamente, no es nueva, es el regreso de una fórmula que hace poco más de dos décadas ya había demostrado su eficacia.
Desde 1991, la erradicación del gusano barrenador, era uno de los mayores triunfos de la sanidad animal mexicana y un referente internacional…hasta el 2018, que ese “éxito” fue víctima de la política de la austeridad del gobierno de Andrés Manuel López Obrador, que decidió cerrar la planta productora de moscas estériles.
En su momento, organizaciones ganaderas, especialistas y productores advirtieron que clausurar la planta, abriría la puerta al regreso de la plaga, pero nadie los escuchó, hoy, la realidad les dio la razón. Lamentablemente, el costo del “capricho” de Andrés Manuel, no solo fue económico (51 millones de dólares), también se perdieron vidas y patrimonios.
No pierda de vista esta “historia” porque vuelve a repetirse, por ejemplo, esta semana en el vecino estado de Veracruz, una tormenta evidencio la mala construcción de las “Viviendas del bienestar”, que la presidenta Claudia Sheibaum inauguro en enero de este año. La lluvia colapso banquetas, hundimientos y deslaves en el complejo de casas, ubicadas en el fraccionamiento Bosques de Río Medio…pero ese, es otro episodio de la cuarta transformación, que luego abordaremos.
Regresando con las buenas noticias, Tamaulipas ocupará una posición privilegiada, en la estrategia sanitaria del Gobierno de México, no solo por su fortaleza ganadera, sino por ser un corredor clave para el comercio pecuario con Estados Unidos.
La responsabilidad no es menor, y ojalá las autoridades estén a la altura de esa encomienda, porque en el ámbito de la salud pública sigue existiendo la tentación de minimizar los problemas, como el caso de una mujer infectada por gusano barrenador que falleció en el Hospital General de Ciudad Victoria, este 8 de julio, sin embargo, la Secretaría de Salud estatal determinó que la causa de muerte no fue la miasis, sino un infarto.
En conclusión, desmantelar instituciones eficientes nunca sale barato, y al final, la factura siempre llega, lastimosamente, casi siempre la pagamos los ciudadanos.



