Vecinos del barrio La Mora en Tula viven con temor y piden mayor vigilancia

La presencia recurrente de un grupo de jóvenes en la esquina de Ignacio de la Llave y Granaditas mantiene en alerta a familias del barrio La Mora, quienes aseguran que las reuniones se prolongan hasta altas horas de la madrugada y han comenzado a generar preocupación entre quienes deben salir temprano de sus hogares.
Vecinos de la zona hicieron un llamado urgente a las autoridades de seguridad para reforzar los rondines policiacos en el sector, particularmente en los alrededores de la calle Ignacio de la Llave esquina con Granaditas, donde —según denunciaron— un grupo de jóvenes suele permanecer durante la noche y madrugada en las inmediaciones de las viviendas.
De acuerdo con los testimonios recabados, la situación ha provocado temor entre madres y padres de familia, quienes aseguran sentirse inseguros al salir temprano para acudir al molino o acompañar a sus hijas e hijos a la escuela.
La preocupación, señalan, aumenta durante los horarios vespertinos y nocturnos, debido a que estudiantes de planteles como la preparatoria regresan a sus domicilios cuando ya ha oscurecido.
Los habitantes aseguran que han solicitado apoyo a través del 911; sin embargo, afirman que hasta el momento solamente en una ocasión acudió una patrulla de la Policía Estatal. Según su versión, al notar la presencia de los elementos, los jóvenes se retiraron hacia un terreno baldío cercano, situación que, lejos de tranquilizar a los vecinos, incrementó su sensación de vulnerabilidad.

Denuncian presuntas agresiones y acoso
El temor no se limita a la alteración del orden. Vecinos relataron que, en una ocasión, intentaron pedir al grupo que se retirara del lugar, pero presuntamente fueron agredidos, por lo que ahora existe preocupación de que un nuevo enfrentamiento pueda terminar en una situación de mayores consecuencias.
A esta denuncia se suma el caso de una joven que, según familiares y vecinos, habría tenido una relación sentimental con uno de los jóvenes que frecuenta el sitio y que actualmente teme por su integridad debido a presuntas conductas de acoso.
Los habitantes hicieron énfasis en que no buscan confrontar directamente a quienes se reúnen en la esquina, sino que las autoridades intervengan antes de que ocurra una tragedia.
La prevención no debe llegar después de la tragedia
El reclamo vecinal es directo: más presencia policial, mayor vigilancia y atención oportuna a los llamados de auxilio.
La seguridad de quienes caminan por las calles de su propio barrio, especialmente de estudiantes, mujeres, adultos mayores y familias que salen de sus hogares a temprana hora, no debería depender de que ocurra una agresión para que las autoridades actúen.
Los vecinos de La Mora solicitan a las corporaciones correspondientes establecer rondines preventivos, particularmente durante los horarios de mayor riesgo, y atender los reportes ciudadanos relacionados con la zona.
La exigencia es sencilla pero contundente, que las autoridades no esperen a que una situación de temor se convierta en una tragedia para entonces reaccionar.



