México lucha hasta el final, pero Inglaterra vence 3-2 y rompe su invicto mundialista en el Azteca

Agencias/Nacionales
Desde el Mundial de 1986, México arrastra su propia mística de la derrota. Una herencia que se repite como un mantra circular: clasificar siempre a la antesala de la gloria, para luego desplomarse ante cualquier rival. A excepción de Qatar 2022 -donde no superó la fase de grupos-, la selección hizo de los octavos de final su propia barrera psicológica. En la última función del Estadio Azteca, iluminado por las luces de una tormenta eléctrica que demoró 60 minutos el inicio, Inglaterra demolió la esperanza de todo un país con el 3-2. La diferencia fue suficiente para citarse con Noruega, en la instancia de los ocho mejores, y dejar a más de 80 mil aficionados mirando en silencio los restos de su propio naufragio. (Alberto Aceves/La Jornada).



