Productores prevén aumento de precios en alimentos del campo por conflicto en Medio Oriente

Agencias/Nacionales
Ciudad de México. La crisis geopolítica de Medio Oriente demuestra la vulnerabilidad del sector agrícola en el país, puesto que con el aumento del precio de fertilizantes y diésel ha incrementado el costo de producción de granos, hortalizas, verduras, frutas y carne, aseguró la Unión Nacional de Trabajadores Agrícolas (UNTA).
Lo anterior afectará directamente en los consumidores, con incrementos en algunos casos de casi el cien por ciento, señaló Álvaro López Rios, dirigente de la organización.
Indicó que entre los alimentos con mayor alza están el tomate verde subió casi 97 por ciento al pasar de 28 a 60 pesos por kilogramo. El jitomate se ubica hasta en 60 pesos, cuando hace un año costaba alrededor de 22 pesos el kilogramo. El chile serrano, arriba de 70 por ciento; la lechuga y la papa, 30 por ciento; y el limón, cuyo precio pasó de 30 a 50 pesos por kilogramo. En cuanto a las frutas como la papaya tiene un costo de 14 por ciento más y la uva, 8 por ciento.
Además, dijo, las proteínas animales están fuera de control impulsando la inflación general a 4.61 por ciento a tasa anual en la primer quincena de marzo.

Alertó que la siembra del ciclo agrícola primavera-verano (PV) en México inicia principalmente en marzo y se extiende hasta septiembre, siendo abril y mayo los meses de mayor actividad de siembra, sincronizándose con las primeras lluvias, puede verse mayormente afectada por el alza en insumos como son fertilizantes, diesel y gasolina.
Por lo cual, contribuye a la presión al alza en los costos de producción en los próximos meses cuando inicie la cosecha. El maíz enfrenta una situación “crítica” con costos operativos por hectárea que van de 45 mil a 55 mil pesos en zonas como Sinaloa.
Como consecuencia estimó que el precio de la tortilla y el maíz blanco subirán, ya que los productores enfrentan baja rentabilidad y los precios de garantía actuales se consideran insuficientes para cubrir los insumos.
Precisó que el país importa 75 por ciento de los fertilizantes que utiliza y esa cifra no se ha movido en los últimos años. En 2025, fueron alrededor de 3.8 millones de toneladas.
Se prevé, dijo, que la producción de maíz para el ciclo agrícola 2026-27 disminuya aproximadamente 3 por ciento interanual, situándose en torno a las 24.5 millones de toneladas. (Alexia Villaseñor y Jared Laureles/La Jornada).



