Con enchiladas y tierra: así “resolvió” el gobierno de Tula el abandono del camino a Mamaleón
Por. Altiplano al Día.
Con un plato de enchiladas y un camión de tierra quedó, aparentemente, resuelto el reclamo histórico por la falta de atención al camino que conecta la carretera federal con los ejidos Mamaleón, Chaparral, Francisco Villa, La Verdolaga, Calabacillas y comunidades aledañas.
Luego de que este fin de semana los propios ejidatarios se organizaran y llevaran a cabo una jornada de mantenimiento ante la nula respuesta del gobierno municipal de Tula, encabezado por René Lara Cisneros, hoy el problema parece haberse “arreglado” de manera exprés y superficial. No hubo proyecto integral, no hubo planeación, ni mucho menos visión de largo plazo: solo un remiendo.
Lejos de aprovechar la movilización social para impulsar un proyecto de camino hidráulico, una solución real y duradera que podría gestionarse con voluntad política, el presidente municipal optó por el camino más corto (y más barato) un camión de tierra, ni siquiera grava, para un camino de terracería condenado a deteriorarse con la próxima lluvia.

Peor aún, los acuerdos se habrían dado solo con los “representantes ejidales”, que difícilmente reflejan el sentir de la mayoría de los habitantes. El resultado…comunidades inconformes, un mal sabor de boca y la certeza de que NO se resolvió el problema de fondo, solo se maquilló para la foto.
Lo ocurrido deja una lección clara…cuando la gente se organiza, puede lograr avances, pero también evidencia el riesgo de delegar la voz colectiva en representantes que no defienden los intereses comunes. Hoy fue un plato de enchiladas; mañana, el abandono volverá a pasar factura.
Que esto sirva de experiencia para las comunidades: organizarse, exigir soluciones reales y elegir mejor a quienes los representan, tanto en los ejidos como en la silla municipal. Porque Tula no necesita parches ni simulaciones, necesita autoridades con visión, compromiso y verdadero amor por esta tierra.




