COLUMNA ÍNFULAS: “Tres golpes al bolsillo: gasolina, peajes y canasta básica…”

Por: Luz Elena Hernández.
Comunicadora y Abogada | Fundadora de Altiplano al Día | Autora de Ínfulas, Columna de análisis político y jurídico.
Oficialmente, el encarecimiento del combustible en México responde al bloqueo de un punto clave por donde circula el 20% del petróleo mundial, en la práctica, el impacto llega directo al bolsillo.
Esta semana, la gasolina volvió a subir, la Premium ya rebasa los 28 pesos por litro, sí, a pesar de los “ajustes” en los estímulos fiscales del IEPS. Hoy cargar apenas 20 litros ronda ya los 600 pesos, pero no es un lujo, es una necesidad.
Y aunque el golpe a la economía ha sido evidente, no crea que el gobierno se quedó cruzado de brazos… No.
La presidenta aplico dos estrategias, primero, pidió a los gasolineros “resistir” y no subir precios…un llamado casi romántico… si no fuera porque hablamos de empresarios, no de benefactores. ¿Quién en su sano juicio pierde dinero por voluntad?, nadie y menos los que viven del negocio.
Como era previsible, muchos no obedecieron, entonces vino el cambio de tono, de la petición a la amenaza…desde la trinchera de siempre, “La mañanera” la mandataria federal advirtió que quienes vendan caro serán exhibidos, vigilados por Profeco y hasta marcados con lonas para que el consumidor los castigue y no les compre. Una especie de “lista negra” versión combustible. ¿sirve? …tal vez.
La segunda estrategia la aplico al ciudadano, nos dio la recomendación de, “No cargar gasolina Premium, y usar Magna…” y se acabó el problema, pero la realidad no funciona con “tips bienestar”, el automóvil es patrimonio, y ese patrimonio, muchas veces aún a crédito, exige gasolina de mayor octanaje para no comprometer su vida útil. No es capricho, es cuidado básico.
Lo irónico es que apenas hace 30 días, la presidenta Claudia Sheinbaum aseguró que el precio de la gasolina no subiría, gracias a un mecanismo heredado del sexenio de Andrés Manuel López Obrador, bueno… el mecanismo falló, porque el aumento de la gasolina no llega solo, viene en cascada con aumentos al limón, papa y tomate…
A este panorama, de por si ya preocupante por el traslado de costos a productos de la canasta básica, se suman los “ajustes” a las tarifas de las casetas de cobro de las autopistas del país. Leyó Usted bien, el aumento de casi 5 pesos al litro de gasolina no es lo único que “subió”, Caminos y Puentes Federales autorizo un incremento del 3% al 9%, al costo total del peaje, ¿El resultado? más presión al transporte, más costo logístico… y sí, otra vez, más caro para Usted y para mí.
En este punto, señalar culpables resulta estéril, la realidad económica es la que es, y toca enfrentarla. Por ahora, este es el margen de maniobra del gobierno… y también el que tiene la ciudadanía… es lo que hay.



