Mascotas “premium”: mexicanos recortan gastos… menos en la comida de perros y gatos

Mientras millones de familias mexicanas ajustan sus gastos ante el aumento de precios y la presión económica, hay un rubro que sigue creciendo sin freno: la alimentación de las mascotas.
Cada vez son más los hogares que optan por alimentos premium, dietas especializadas y productos funcionales para perros y gatos, priorizando la salud y bienestar de sus animales de compañía incluso por encima de otros gastos del hogar.
Actualmente, los alimentos premium representan cerca del 20 por ciento del consumo total del mercado de mascotas en México y mantienen un crecimiento superior al promedio de la categoría, reflejando un cambio importante en la manera en que las personas se relacionan con sus animales.
Para muchos dueños, ya no se trata únicamente de “darles de comer”, sino de invertir en prevención de enfermedades, mejorar la movilidad, fortalecer articulaciones, cuidar piel y pelaje, o incluso prolongar la calidad de vida de sus mascotas mediante una nutrición especializada.

“El consumidor mexicano lo ve más con los ojos de prevención”, explicó Daniel Cosío, vicepresidente de Amascota, al destacar que la tendencia apunta hacia un mayor interés por productos enfocados en salud integral.
El fenómeno también confirma cómo perros y gatos han dejado de ser vistos solamente como animales domésticos para convertirse en integrantes de la familia. En México, siete de cada 10 hogares tienen al menos una mascota y esa misma proporción considera a sus animales de compañía como parte esencial del núcleo familiar.
La llamada “humanización de las mascotas” ha impulsado un mercado cada vez más sofisticado, donde los consumidores buscan desde croquetas de grado premium hasta suplementos, snacks funcionales y dietas diseñadas para necesidades específicas.
En medio de un panorama económico complicado, la industria de mascotas demuestra que, para miles de familias mexicanas, el bienestar de perros y gatos sigue siendo una prioridad difícil de recortar.



