Gobierno justifica concesión de Rumbo Nuevo: “Hay muchos accidentes pero no son mortales”

Aunque los accidentes siguen acumulándose en la carretera Rumbo Nuevo, el secretario de Obras Públicas de Tamaulipas, Pedro Cepeda Anaya, salió a defender la concesión privada por 30 años bajo un argumento que ya encendió la polémica: “al menos ya no son mortales”.
El funcionario justificó entregar la vía a una empresa privada asegurando que la carretera fue abandonada durante dos sexenios completos y que la estructura prácticamente estaba colapsada. Según explicó, en 2022 se necesitaban alrededor de 700 millones de pesos para rehabilitarla, además de otros 30 millones para construir una rampa de frenado.
Mientras las quejas ciudadanas por el peaje y los constantes percances siguen creciendo, Cepeda Anaya aseguró que la concesión “ha funcionado”, porque ahora los accidentes dejan principalmente daños materiales y no pérdidas humanas, como ocurría antes por la falta de señalamientos y mantenimiento.
El secretario reconoció que la mayoría de los accidentes involucran unidades de carga pesada, por lo que anunció la habilitación de una rampa de frenado para intentar reducir los percances en la vía concesionada.
Además, informó que también se dará mantenimiento a la antigua carretera a Tula, utilizada por automovilistas que buscan evitar el cobro de peaje en Rumbo Nuevo. Para ello, dijo, existe una bolsa de 2 mil millones de pesos destinada a carreteras federales en Tamaulipas.
La molestia ciudadana crece y la discusión ya no solo gira en torno al cobro del peaje, sino a una carretera donde los accidentes siguen siendo parte del trayecto cotidiano.



