COLUMNA ÍNFULAS: “Niños con palas, gobierno ausente en Tula…”

Luz Elena Hernandez Niño.
Comunicadora y Abogada | Fundadora de Altiplano al Día | Autora de Ínfulas, columna de análisis político y jurídico.
La omisión del gobierno municipal de Tula, encabezado por el alcalde René Lara Cisneros, ya no solo provoca molestia…está generando una respuesta directa y organizada de la ciudadanía. Y sí, desde el Gobierno ya deberían estar tomando nota.
Este domingo, habitantes del ejido Tanque Blanco realizaron, una vez más, una jornada de limpieza en la entrada principal de su comunidad, supliendo por completo la ausencia de acciones del gobierno municipal.
No se trata de un hecho aislado, cada vez con mayor frecuencia, los pobladores asumen tareas que por ley corresponden al municipio. Este fin de semana, habitantes de Mamaleón, San Rafael, Francisco Villa, Salitrillo y otros ejidos se organizaron para rehabilitar el camino que conecta sus comunidades con la carretera federal, una vía estratégica para la movilidad.
Con palas y picos, los ciudadanos asumieron una responsabilidad que corresponde directamente al gobierno municipal, pero no decidieron hacerlo por gusto ni por costumbre, tocaron puertas y no se abrieron… Ante el abandono, optaron por lo único que les quedaba; organizarse y hacerlo ellos mismos. Al final del día, son ellos quienes transitan diariamente ese camino, el mismo que por su deterioro estaba dañando sus vehículos y afectando su economía. No hubo reflectores, solo trabajo comunitario y amor por su tierra.
En lo personal, lo que más llamó mi atención no fue solo la organización vecinal, sino una imagen que debería incomodar profundamente a cualquier autoridad; niños participando en la reparación del camino, retirando tierra y colaborando junto a los adultos. Una escena que puede leerse como solidaridad y aprendizaje, pero que en el fondo evidencia un sistema que ha permitido que la infancia crezca normalizando el abandono institucional como parte de la vida cotidiana.
De acuerdo con el Código Municipal para el Estado de Tamaulipas, los alcaldes tienen la obligación de dirigir la administración pública municipal, representar al Ayuntamiento, presidir las sesiones de Cabildo y, sobre todo, asegurar la correcta prestación de los servicios públicos. Este último punto es, quizá, donde el gobierno de Lara Cisneros ha quedado más a deber. Mientras tanto, el alcalde sí ha encontrado tiempo para viajar al extranjero con recursos públicos…ojalá se traduzca en algún beneficio.
Pero eso no es todo, en Tula, la falta de agua también es un problema que afecta a la mayoría de las comunidades. No se piden milagros, solo gestión, exploración y mantenimiento de los pozos existentes, muchos de los cuales permanecen abandonados. Los que aún funcionan son atendidos por los propios habitantes, sin equipo ni conocimientos técnicos, una situación no solo insostenible, sino negligente, si se considera que existe una COMAPA municipal y una partida presupuestal destinada para ese fin, cuyo destino nadie ha explicado con claridad.
¿Y sabe qué es lo más preocupante? Que en menos de un año volverán a tocar las puertas pidiendo el voto. Serán los relevos del actual alcalde o, quizá, el mismo René Lara Cisneros regresando en busca de otro cargo público.
VERDAD INCOMODA: Como sociedad, nuestra verdadera tarea con la infancia (además de enseñarles con el ejemplo a organizarse cuando el gobierno falla), es mostrarles que existen herramientas jurídicas y democráticas para remover a quienes no sirven al pueblo ni a sus intereses. Porque un niño no debería aprender a gobernar con una pala en la mano, sino a vivir en un municipio donde la autoridad cumpla con su deber.
Por hoy es todo. Gracias y hasta pronto.


